El 13 de octubre, muchos residentes del campo de refugiados de Nea Kavala se reunieron en su entrada, portando pancartas y gritando airadamente. El motivo de semejante escena era protestar contra la aplicación de un nuevo protocolo que les impide acceder a los alimentos. De hecho, llevaban viviendo -y siguen viviendo- esta situación desde septiembre. Sí, increíble pero cierto: casi la mitad de los 1.200 residentes no reciben alimentos, según cálculos realizados por Info Migrantes.

Pero, ¿por qué ocurre esto? Desde 2017, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se encargaba de pagar la prestación económica de 200.000 solicitantes de asilo procedentes de Grecia. Sin embargo, desde septiembre de 2021, el gobierno griego se ha hecho cargo del programa de asistencia. Las consecuencias no sólo han sido los retrasos en tan vitales asignaciones, sino también la puesta en marcha de un sistema de distribución de alimentos que ha sorprendido a muchos residentes en el campamento.
Shakiba (19), que vive en Nea Kavala desde hace dos años y medio, describe esta situación como "realmente aburrida y preocupante". Explica que "se emitió un mensaje en el que se decía que se distribuirían alimentos durante un periodo de tiempo desconocido y que los inmigrantes no recibirían dinero durante unos tres meses". De repente, las personas a las que se había concedido el estatuto de refugiado y aquellas cuyos recursos de asilo habían sido rechazados dejaron de tener derecho a estas ayudas.
Los funcionarios de asilo están retrasando gravemente el proceso de asilo.
Shakiba (19)
Según Shakiba, la principal razón de las protestas que tuvieron lugar en octubre es que "los funcionarios de asilo están retrasando mucho el proceso de asilo", lo que afecta claramente a la selección de los beneficiarios de estos subsidios. "Hace poco hice una entrevista y, según la nueva ley, los que han sido entrevistados en los últimos cuatro o cinco meses deben, de hecho, pasar dos entrevistas". Shakiba sigue esperando la respuesta a su primera entrevista. "Si es positiva, no está claro cuánto tiempo tendré que esperar para la respuesta a mi segunda entrevista y mis documentos...", suspira.
Por último, al ser preguntada por la reacción de las autoridades ante la protesta, Shakiba afirma que "intentaron acabar con la manifestación diciendo simplemente que tenemos que esperar y que no podemos hacer nada". Desde Open Cultural Center estamos preocupados por estos acontecimientos, y por ello queremos dar a conocer esta situación y dar voz a los afectados, algunos de los cuales colaboran en nuestros proyectos.
