La vulnerabilidad de la ya precaria vida de los refugiados no ha hecho más que aumentar debido al virus y, tarde o temprano, la gravedad de su situación se hará más patente.
Cultura sin fronteras
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La vulnerabilidad de la ya precaria vida de los refugiados no ha hecho más que aumentar debido al virus y, tarde o temprano, la gravedad de su situación se hará más patente.
Me llamo Mimi, tengo 19 años y soy de Inglaterra. Soy voluntaria en OCC Barcelona como parte de mi proyecto del Cuerpo Europeo de Solidaridad durante nueve meses. Mi papel principal es el de profesora de inglés en el que enseño a los locales a nivel principiante e intermedio y también a menores refugiados.